Dar un poder es fácil. Revocar un poder también, pero hay que hacerlo bien: mucha gente cree que basta con romper el papel o avisar por teléfono, y no es así. Aquí te explicamos cómo revocar un poder notarial de forma plenamente eficaz y qué riesgo corres si lo dejas a medias.
Qué significa revocar un poder notarial
Un poder es un documento por el que autorizas a otra persona —el apoderado— a actuar en tu nombre: vender un inmueble, operar en tus cuentas, aceptar una herencia o representarte en un pleito.
Revocar un poder es dejarlo sin efecto. Es un acto unilateral: para revocar un poder no necesitas el consentimiento del apoderado ni tienes que justificar el motivo. Puedes hacerlo cuando quieras, incluso el día después de haberlo otorgado.
El poder no caduca por sí solo salvo que se le hubiera fijado un plazo. Si nadie lo revoca, sigue vivo indefinidamente, y esa es precisamente la trampa: poderes firmados hace quince años que siguen siendo perfectamente utilizables.
Cómo revocar un poder notarial: los 4 pasos
1. Otorga una escritura de revocación
Acude a la notaría con tu DNI, NIE o pasaporte en vigor y, si la tienes, con una copia del poder que quieres revocar. No necesitas ir a la misma notaría donde lo firmaste: cualquier notario puede revocar un poder, como recuerda el Consejo General del Notariado.
2. Notifica la revocación al apoderado
Este paso es el que más se descuida. Mientras el apoderado no conozca que acabas de revocar un poder, puede seguir actuando de buena fe, y esas actuaciones pueden llegar a ser válidas frente a terceros que también actuaron de buena fe. El notario puede encargarse de la notificación fehaciente, dejando constancia de que la revocación se ha comunicado y de la fecha.
3. Recupera la copia autorizada
Es la parte física del asunto y la más importante. Lo explicamos en el apartado siguiente.
4. Avisa a bancos, registros y organismos
Si el apoderado operaba en tu banco, comunícalo por escrito y aporta copia de la escritura. Lo mismo con gestorías o aseguradoras. Si el poder estaba inscrito en el Registro Mercantil —típico en sociedades—, hay que inscribir también la revocación; puedes consultar el procedimiento en el Colegio de Registradores.
Por qué la copia autorizada es la clave al revocar un poder
Aquí está el punto que casi nadie conoce: lo que permite al apoderado actuar en tu nombre no es el poder en abstracto, sino la copia autorizada en papel que tiene en su poder. Es el documento que exhibe ante notarios, bancos y registros.
Por eso, al revocar un poder lo procedente es requerir la devolución de esa copia autorizada. Si el apoderado la devuelve, el riesgo desaparece. Si no la devuelve, el notario hace constar esa circunstancia en la escritura y practica la notificación, de modo que quede acreditado que el apoderado conocía la revocación.
Puedes ver los distintos tipos de poderes que tramitamos en nuestra página de poderes notariales en Salamanca.
Cuándo conviene revocar un poder
- Tras un divorcio o una ruptura de pareja. Los poderes recíprocos entre cónyuges sobreviven a la separación si nadie los revoca, así que conviene revocar un poder en cuanto se firma el divorcio.
- Cuando termina el encargo concreto para el que se dio: vendida la casa, cerrado el trámite, el poder ya no tiene función.
- Al cambiar de asesor, gestor o administrador.
- Cuando se rompe la confianza. No hace falta explicar nada a nadie.
- En sociedades, al cesar un apoderado o cambiar el órgano de administración.
- Al hacer inventario patrimonial, por ejemplo antes de una compraventa: es buen momento para revisar qué poderes siguen vigentes.
El caso especial del poder preventivo
El poder preventivo es aquel que se otorga previendo una futura pérdida de capacidad: designas de antemano a la persona que quieres que se ocupe de tus asuntos si algún día no puedes hacerlo tú.
Desde la reforma introducida por la Ley 8/2021, este instrumento se ha convertido en la principal herramienta de apoyo voluntario y permite evitar procedimientos judiciales de provisión de apoyos.
Su revocación sigue las reglas generales, con un matiz importante: solo puedes revocar un poder preventivo mientras conserves capacidad para hacerlo. Es una razón más para revisarlo periódicamente y no dejarlo para más adelante.
Cuánto cuesta y cuánto tarda revocar un poder
La revocación es un documento sin cuantía, de modo que su arancel es reducido y se calcula por el número de folios de la escritura, conforme al Real Decreto 1426/1989. Revocar un poder es, en general, uno de los trámites más económicos de una notaría.
En cuanto al tiempo, se firma en la misma cita: acudes, se redacta, se lee y se firma en pocos minutos. Lo que puede alargarse es la notificación al apoderado, según cómo se practique.
Preguntas frecuentes sobre cómo revocar un poder
¿Cómo revocar un poder si no sé en qué notaría se firmó?
Puedes otorgar la escritura de revocación en cualquier notaría. Si no recuerdas los datos, el poder se puede identificar por el apoderado y por las facultades concedidas.
¿Necesito el consentimiento del apoderado?
No. La revocación es un acto unilateral del poderdante.
¿Caduca un poder por sí solo?
Solo si se estableció un plazo. En caso contrario se mantiene vigente hasta que se revoque o fallezca el poderdante.
¿Qué pasa si el apoderado lo usa después de revocar un poder?
Si actuó conociendo la revocación, responde de los daños causados. Si actuó sin conocerla y el tercero era de buena fe, la operación puede llegar a ser válida: por eso la notificación y la recuperación de la copia autorizada son tan importantes.
¿Se extingue el poder al fallecer el poderdante?
Con carácter general, sí. El poder preventivo tiene reglas propias y sigue produciendo efectos en los términos previstos por la ley.
¿Puedo revocar solo una parte de las facultades?
Sí. Puede otorgarse una revocación parcial que deje vivas determinadas facultades y anule el resto.
¿Necesitas revocar un poder en Salamanca?
Nos ocupamos de la escritura y de la notificación al apoderado para que la revocación sea plenamente eficaz. Llámanos al 923 28 18 17 o escríbenos desde contacto.
